miércoles, 17 de febrero de 2016

El rescate en Nigeria de un niño de dos años acusado por sus padres de brujería

MUNDO INHUMANO

Unas imágenes muy duras están dando la vuelta al mundo a través de Internet en las últimas semanas.

Muestran a un niño nigeriano de sólo dos años, desnudo y desnutrido, aferrándose a la botella de agua que le ofrece una mujer de rasgos escandinavos.

Ella es Anja Ringgren Lovén, una danesa que fundó y dirige la ONG que lleva su nombre y cuya meta es proporcionar amparo, cuidados médicos y educación a los infantes más vulnerables en África; él es Hope (Esperanza), un niño abandonado por su propia familia desde hacía varios meses, acusado de estar poseído por la “brujería”.

Desde que encontrara a Hope vagando por una aldea de Nigeria el pasado 30 de enero, lo llevara a un hospital y lo acogiera en su propio hogar, Anja ha ido explicando a través de su perfil en Facebook la evolución del pequeño. Sólo dos días después de rescatarlo y compartir las duras fotografías que muestran el estado en el que se encontró al niño, la ONG de Anja había recaudado más de 1 millón de coronas danesas (unos 135.000 euros) para su proyecto solidario.



VOLVER A LA PORTADA


-

No hay comentarios:

Publicar un comentario